CENTRO DE ESTUDIOS JUNGUIANOS

 

 Poemas de Ana María Del Re

 

 

 

La rosa blanca

está sola

en medio de la noche

 

No siente miedo

conoce su destino

ser rosa blanca

hasta que llegue el alba

 

 

  

 

  

“En los poemas de Ana María Del Re se equilibran la inocencia pudorosa y los alcances de la instintividad corpórea, espiritualizados, decantados, alejados de todo énfasis o exceso metafórico. Son textos ceñidos, parcos, dentro de una extraordinaria exactitud expresiva, a la vez celebratoria y abierta al misterio de lo nocturno”, expresa el poeta y ensayista Armando Rojas Guardia.

 

“Esta poesía velada de Ana María Del Re despierta en nosotros una esencialidad mayormente significativa, nos afina la sensibilidad, profundiza el amor, el dolor, la sombra, refleja una búsqueda ansiosa de la presencia en un tiempo de despojos, de miedos y lejanías. Es una escritura poética muy difícil de hallar, entre las habituales, que ocupa un lugar privilegiado dentro del panorama poético venezolano contemporáneo.”

 “Su poesía oscila entre una corriente de signos y de vivencias, que ella va conjurando, y un mundo de visualidades simbólicas:” Inminencia deslumbrante entre las ruinas” “nos signan soles implacables”, “ una gaviota/ un pez muerto”, “ mar petrificado”. Frente a la apertura total, la poeta avanza como tomada de un hilo y prefiere lo inmanente, lo que todavía es orilla, a la conquista de la plenitud absoluta”,comenta el poeta chileno Humberto Díaz Casanueva..

Los poemas que presentamos aquí están tomados de su último libro, LA NOCHE TODAVÍA, que también incluye otros dos poemarios:  Trazos y Nocturnos . Comentarios de Humberto Díaz- Casanueva y Marcel Hennart. Portada: Leopoldo Armand.  bid & co.editor, Colección Poetas del Hispanomundo. Caracas, 2007.

 

                                

De TRAZOS:

 

 

Tiembla

tu imagen

en el desasimiento

inusitado

 

En tu cuerpo

demando

la desposesión

para el ritual nocturno

... 

Celebraremos el rito

de la entrega

una sola vez

y eternamente.

 ...

Si nos otorgas ahora

una tierra estéril

para construir la casa

concédenos también el vislumbre

de un arroyo lejano

En otro tiempo

la casa tenía vitrales

que reflejaban el cielo

 

En otro tiempo

el canto de los pájaros

hacía volar los aleros

 

Acoge esta nostalgia

oh Dios de los silencios

porque las aguas han entrado

hasta el alma

 

 De: NOCTURNOS

 

Ese vivir en el despojo

de lo que somos

 Esa mirada hundida

al fondo de los pozos

 Esa inclemencia

 ¿Dónde comenzó la noche?

 ...
 

Tiembla

mi corazón sonámbulo

en la desorbitada noche

 ¿No ves la casa en sombras

arrasada

por el viento?

 ...  

De repente

todo parece detenerse

en un oscuro sueño

 

Pájaro aleteante

Llanto

Cuerpo muriendo

a la intemperie 

 Descansa

alma mía

Déjate seducir por el silencio

Aún no ha cesado

la noche

... 

¿Quién eres tú

vaciado de su sombra

en noches de incendiados

rituales?

 

tan desdichado

como los que vivimos

en la inclemencia

de este espacio

insomne 

 

Tengo miedo de la sombra

que deja mi figura

entre las dunas

 

 Tanto desierto sin oasis

ni espejismos

Tantas rasgaduras

 

Llegan antiguos ecos

de una voz

doliente

Pasos

resonando en la niebla

 

¡Abrázame!

Acalla este clamor

de otras memorias

 

Dame una antorcha

para mi noche

insomne.

...

La dama baila desnuda

iluminada

en la gran sala

de cortinajes rojos

 

Sus manos largas

y ondulantes

trazan signos cruzados

en el aire

 

Amanece en la ciudad de bronce

Un reloj de arena se detiene

Un candelabro cae

 

El Caballero de la espada

acecha en un rincón

y empuña el arma 

No ya el reflejo rojo sobre el río

ni la torre de férreas nervaduras

 

ni el viento del otoño

ni los cánticos

 

Sólo un olor de rosas casi mustias

un rostro que se desvanece

una quemadura

entre los labios 

...

Quizás no sea el adiós

lo que más duele

sino quedarse a oscuras

con los recuerdos ardiendo 

...

La rosa blanca

está sola

en medio de la noche

 

No siente miedo

conoce su destino

ser rosa blanca

hasta que llegue el alba 

... 

Me devuelves

aquel sabor a cerezas

el camino entre riscos

la iglesia en la montaña

 

Me devuelves

lo claro

la palabra olvidada

  

De: LA NOCHE TODAVÍA

La noche junto a mí

y tanto sol

adentro

 ...

Te alejas

y aún no ha llegado

el alba

...

A pesar de los silencios

tu corazón

sigue latiendo

Inmensamente 

... 

Te aferras

al espacio

del deseo

para no morir

aún 

 

Dichosa madrugada

la que muy suavemente

me deslumbra 

 

Caminaremos

entre las hojas

de otoño

amor mío

El bosque

nos espera 

...

 

En nosotros

la plenitud

del relámpago 

...

  

Canta un pájaro

otro le responde

Bastan dos voces

para llenar la noche 

 

Los que caminan

de noche

a veces

no son paseantes

 

Son aquellos

que regresan

en busca

de su sombra 

 

 

Después

de haber probado

tantas flores

con la dulzura

de una sola

pasa su vida

el colibrí 

 

Cuando llega la noche

y se adormecen

todos los sonidos

la música que sientes

está en el alma 

 

                   A Leopoldo Armand 

Sentimos

lo purísimo del aire

mientras vuela la noche

 

Insomnes

con el temblor

de lo efímero

todo el sonido del mar

entre las sábanas

 

Escuchen esta música

de hondísimos acordes

en el instante mismo

del éxtasis

 

Sólo esta música

corazón mío

y estallemos 

 

El poeta

recita antiguos versos

que sólo escucha

el viento 

En tiempos de oscuridad

concédenos Señor

la palabra encendida 

   

Ana María Del Re nació en Caracas. Licenciada en Letras y en Francés Superior por la Universidad Central de Venezuela (UCV), con Maestría en  Literatura Hispanoamericana y profesora en la Universidad Simón Bolívar (USB). Siguió cursos de especialización para el Doctorado en Literatura en la Universidad de La Sorbona (París).  Fue una de las compiladoras de la Antología de la poesía hispanoamericana moderna (USB, 1982 y Monte Avila Editores, 1993). Elaboró el volumen Obra poética de Humberto Díaz-Casanueva ( Biblioteca| Ayacucho , 1988. En reedición, 2010). Ha traducido a los poetas italianos Ungaretti, Saba, Montale, Luzi, Mussapi, al francés Guillevic), y tradujo al italiano el libro Amante del poeta venezolano Rafael Cadenas. Publicó los poemarios Trazos (Barcelona, España, 1990), Nocturnos (Soumagne, Bélgica, 1998) y La noche todavía (Caracas,Venezuela 2007). Es miembro del jurado del “Grand Prix International de Poésie Guillevic- Ville de Saint-Malo” en Francia, que se otorga anualmente. Es compañera y activa participante del Centro de Estudios Junguianos desde hace varios años. 

 

 

Sin el alma, no hay forma de salir de este tiempo" C.G.Jung